DIOS MIO! - En Santiago usurpan casa de monjas para vender droga

DATO EXTRA |A las sucesivas quejas de los vecinos del Mishqui Mayu, por el consumo y venta de drogas en el barrio, se sumaron el sábado denuncias por la existencia de al menos cuatro lugares, “conocidos por todos”, desde donde se realizarían servicios de “delivery” de sustancias prohibidas, en algunos desde edificios que fueron usurpados.



Los vecinos se animan a contar lo que ocurre en la intimidad del barrio, aunque sin revelar sus identidades “por precaución”.

“El problema no es nuevo pero cada es más grave porque están usurpando viviendas o edificios desde donde venden drogas o hacen delivery durante toda la madrugada. Esta situación ha sido planteada en distintos organismos, pero no conseguimos que nada cambie y nos preocupa demasiado”, dijo una señora.

Quienes viven en este complejo habitacional ubicado entre la autopista Juan Domingo Perón y las rutas 1 y 51, señalan al grupo 6 como uno de los “puntos calientes” de la venta de drogas. También hablan del grupo 2, donde el movimiento de “gente extraña que llega en distintos vehículos” es más intenso.

Uno de los puntos de venta más recientes, denunciados incluso ante la Justicia, se encuentra entre el grupo 6 y 2, en una vivienda que perteneció a la congregación de las Hermanas Franciscanas, quienes realizaban una importante tarea pastoral hasta principios del año pasado.

“En abril apareció gente que rompió las cerraduras e ingresó en el lugar, donde había muebles, electrodomésticos y otros objetos de valor que quedaron adentro”, afirmaron.

Del caso fueron informadas las autoridades del Obispado y del Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo, pero nada cambió hasta ahora, según afirmaron.

Antes, otros edificios que fueron construidos como centros comerciales también estuvieron bajo la lupa de la Justicia por la supuesta venta de drogas, incluso hubo allanamientos y detenciones, al igual que en viviendas particulares.

Para los vecinos la situación es cada vez más grave y su sensación es que nadie escucha sus pedidos de auxilio ante el avance de un flagelo que está arrastrando a muchos chicos, algunos que apenas llegan a la adolescencia, quienes merodean por estos lugares durante la noche bajo los efectos del alcohol y las drogas que los condenan a un penoso destino.

No hay comentarios.

Con tecnología de Blogger.